La indulgencia de la Porciúncula en el año del Centenario del Cántico

Del 1 al 2 de agosto las iglesias franciscanas y las iglesias parroquiales acogerán a miles de peregrinos que querrán vivir el Perdón de Asís. Un 2025 realmente rico en gracia, por ser año jubilar y en el que se cumplen los 800 años del Cántico de las Criaturas. También el santuario de la Porciúncula, en Asís, está listo para acoger a los peregrinos, con iniciativas y celebraciones que se llevarán a cabo del 29 de julio al 4 de agosto. Entre ellas, Fr. Massimo Fusarelli, Ministro general de la OFM, presidirá las Santas Misas del 1 y 2 de agosto.
Fr. Massimo recuerda cómo San Francisco, a través del Cántico, nos ha enseñado a contemplar la creación con ojos nuevos, reconociendo en cada ser la huella del Creador: Francisco alaba al Creador e invita al perdón recíproco por amor a Él, concluyendo significativamente el Cántico precisamente con el perdón. El año pasado Fr. Massimo, en su homilía en Santa María de los Ángeles, subrayó cómo el Perdón de Asís es “una experiencia de gracia y misericordia que nace de la petición de San Francisco y encuentra su fundamento en la misericordia del Padre, en la mediación de la Virgen María y en el sacrificio de Cristo Crucificado”. Añadió después: “Es un camino de renovación personal, que nos llama a convertirnos en morada estable de Cristo y a reparar, con nuestro testimonio, la casa de la Iglesia y del mundo”.
También el 2016 fue un año completamente extraordinario: se cumplían los 800 años del Perdón de Asís precisamente en el año del Jubileo de la Misericordia, fuertemente deseado en aquel entonces por el Papa Francisco. Durante su visita a la Porciúncula, el 4 de agosto, el pontífice dijo: «El perdón del que san Francisco se ha hecho “canal” aquí en la Porciúncula continúa “generando paraíso” aún después de ocho siglos. Ofrecer el testimonio de la misericordia en el mundo de hoy es una tarea a la que ninguno de nosotros puede sustraerse. El mundo tiene necesidad de perdón; demasiadas personas viven encerradas en el rencor y albergan odio, porque son incapaces de perdonar, arruinando la vida propia y ajena en lugar de encontrar la alegría de la serenidad y de la paz. Pidamos a San Francisco que interceda por nosotros, para que nunca renunciemos a ser humildes signos de perdón e instrumentos de misericordia».
Condiciones para recibir la Indulgencia de la Porciúncula (para sí o para los difuntos)
El Perdón de Asís se puede obtener desde el mediodía del 1 de agosto hasta la medianoche del 2 de agosto en todas las iglesias franciscanas o parroquiales, observando estas condiciones:
– Confesión sacramental para estar en gracia de Dios (en los ocho días anteriores o siguientes);
– Participación en la Misa y Comunión eucarística;
– Visita a la iglesia de la Porciúncula o a una iglesia franciscana en el mundo o iglesia parroquial, donde se renueva la profesión de fe, mediante el rezo del Credo, para reafirmar la propia identidad cristiana;
– El rezo del Padre Nuestro, para reafirmar la propia dignidad de hijos de Dios, recibida en el Bautismo;
– Una oración según las intenciones del Papa, para reafirmar la propia pertenencia a la Iglesia, cuyo fundamento y centro visible de unidad es el Romano Pontífice.
El Perdón de Asís representa un don espiritual muy precioso, símbolo de la misericordia y del deseo de salvación universal querido por San Francisco para todos los fieles. Esta indulgencia continúa siendo un signo actual de esperanza, misericordia y reconciliación, recordando que nadie está excluido de la posibilidad de ser perdonado y que la misericordia de Dios supera todo límite humano. Este gesto invita a cada persona a experimentar y a donar el perdón en su propia vida cotidiana.